martes, 24 de junio de 2014

Primer dia en Roma

Ha sido un día estupendo, aunque muy cansado. Hemos tenido que caminar por Roma desde una punta a la otra, pero afortunadamente gracias a nuestro sentido del humor y moral de campeones hemos terminado el día sin mayores complicaciones.

Primero hemos estado por la plaza de San Pedro.

También hemos visto el castillo de Sant Angelo,  la iglesia de Santa María del Trastevere, la basílica de Santa Cecilia, el foro romano, el monumento al soldado desconocido y otras muchas cosas, aunque desgraciadamente unos problemillas con el wifi me impiden ahora subir más fotos.

Las vistas desde la plaza Garibaldi son impresionantes. finalmente hemos cenado en un restaurante y los chicos se han puesto las botas, y por último hemos regresado al hotel en el metro. 
Mañana a primera hora intentaremos subir más fotos. ¡Nos vamos a descansar! 

Ya hemos llegado al hotel OLYMPIC

A las 11.30 ya hemos llegado todxs a nuestro hotel en Roma
Estamos todos sanos y salvos, aunque como veis Marina y Conchi tienen un poco de lío para organizar la distribución
 en las habitaciones. Luego seguiremos, ahora tenemos que irnos. Ciao! 


martes, 17 de junio de 2014

Imparare l'italiano è facile e divertente!!!

Sí, amigos, aprender el italiano es fácil y divertido. Ya suponemos que después de la traca final de exámenes, pocas ganas habrá de ponerse a estudiar la lengua de Petrarca. Pero ya que vamos a visitar Roma, bien merece la pena hacerse con unas nociones del lenguaje.

Aquí os adjuntamos un pequeño diccionario de urgencia con las palabras más habituales y el vocabulario de las comidas. Se pueden descargar e imprimir estas páginas.

A continuación os acompañamos también un par de videos en los cuales podéis aprender algunas de las frases más sencillas y su pronunciación correcta. Solo dura dos minutos.
Y ya para terminar, otro video con el cual podréis aprender hasta 150 oraciones en italiano. ¡Más que suficiente para mantener una piccola conversazione con gli amici!
Salve e a domani!










viernes, 6 de junio de 2014

La ciudad de las siete colinas vista por Quevedo

Así es como llamaban los antiguos latinos a su capital: Urbs Septicollis. Para entendernos, la ciudad de las siete colinas. Efectivamente, el perímetro de la ciudad clásica circundaba siete colinas junto al río Tiber, cada una con su nombre a cuál más llamativo: Quirinal, Viminal, Esquilino, Celio, Aventino, Palatino y Capitolio.



Estas siete colinas – no muy altas; ninguna supera los 70 metros de altura --  son un símbolo recurrente en la mitología romana, su religión y su política. La tradición cuenta que la ciudad fue fundada originalmente por Rómulo y Remo sobre el monte Palatino.

La historia cuenta que las siete colinas fueron ocupadas por pequeños asentamientos que se agruparon y formaron la ciudad llamada ROMA. La ciudad nació por tanto una vez que los asentamientos comenzaron a actuar como grupo, drenando los valles pantanosos que los separaban y convirtiéndolos en mercados y foros.

Uno de los más importantes poetas españoles, Francisco de Quevedo, viajó en abril de 1617 a la ciudad eterna para transmitir un mensaje de su jefe, el duque de Osuna y virrey de Nápoles, para el papa Pablo V. Posiblemente durante su estancia compuso este soneto dedicado a Roma, en el que se mencionan dos de las colinas, la que fue Muralla Serviana y el río Tibre o Tíber.

Buscas en Roma a Roma, ¡oh peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí propio el Aventino.

Yace, donde reinaba el Palatino;
y limadas del tiempo las medallas,
más se muestran destrozo a las batallas
de las edades, que blasón latino.

Sólo el Tibre quedó, cuya corriente,
si ciudad la regó, ya sepultura
la llora con funesto son doliente.

¡Oh Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura
huyó lo que era firme, y solamente
lo fugitivo permanece y dura.


El tema del soneto, como ya habréis adivinado, se sitúa en el desencanto y paradoja que experimentaba el viajero ansioso de encontrar la gloria de los latinos en la ciudad del Tíber y encontrarse solo con ruinas y despojos. En el siglo XVII la mayor parte de los edificios romanos estaban muy deteriorados, sucios y ruinosos; en su interior malvivían todo tipo de okupas y además, sus piedras eran continuamente saqueadas para reciclarlas en nuevas construcciones.

Con este tema aprovecha Quevedo para desarrollar el tópico barroco de la fugacidad del tiempo y brevedad de las glorias mundanas: Sic transit gloria mundi. Afortunadamente nosotros nos encontraremos una ciudad mucho más cuidada y acondicionada que la que visitó don Francisco en su época.

jueves, 5 de junio de 2014

La bocca della Verità

La bocca della Verità, o sea, la boca de la Verdad, es uno de los monumentos que visitaremos en nuestro viaje a Roma. Se trata de una antigua máscara de mármol tallada en la época del imperio romano, hacia el siglo I, que actualmente se encuentra en una de las paredes de la iglesia de Santa Maria in Cosmedin.



No se sabe muy bien cuál sería la utilidad de este mascarón de 1,75 metros de diámetro, pero es muy famosa desde épocas muy antiguas. Se cuentan diversas leyendas, pero la más conocida es la que cuenta que si un mentiroso introduce su mano en la boca de este rostro barbudo… Bueno; pensándolo mejor, que nos lo cuente Gregory Peck, protagonista junto a Audrey Hepburn de la inolvidable película Vacaciones en Roma, dirigida en 1957 por William Wyler. 


Después de esto... mejor que nos andemos con cuidado.